完成6.5角色元数据

This commit is contained in:
Ddggdd135
2026-04-30 20:15:33 +08:00
parent 0244bcbf65
commit 8076a87d9a
765 changed files with 18927 additions and 2516 deletions

View File

@@ -1221,7 +1221,7 @@
},
{
"Title": "Historia del personaje (2)",
"Context": "Cuando Zibai descendió al mundo mortal en la antigüedad en calidad de emisaria lunar, conoció a un ser de lo más extraordinario.\nTenía forma humana y un rostro fuera de lo normal, pero podía cabalgar sobre las nubes, mover montañas, llenar de agua los mares, hacer temblar la roca y romper el jade en añicos.\nQue un ser poseyera tales poderes divinos sin pertenecer a la estirpe de los ángeles dejó a Zibai sumamente perpleja.\nUn día, ambos acordaron encontrarse en las montañas para practicar magia adéptica, pero cuando llegó la hora acordada, no había ni rastro de él. Lo único que escuchó Zibai fue un retumbante estruendo en el horizonte.\nSiguió aquel ruido y vio entre las nubes a tres siluetas idénticas luchando entre sí.\nEntre el clamor de la batalla, alcanzó a oír débilmente un grito de batalla que resonaba entre las nubes: “¡El Rey Geo, la Estrella del Cielo!”.\nPoco después, la batalla terminó y las tres siluetas volvieron a fusionarse en una sola, tras lo que aparecieron frente a Zibai. Se trataba de aquel amigo suyo.\nZibai sentía una enorme curiosidad. Sin guardarse la información para sí mismo, su amigo tuvo la generosidad de explicarle que se trataba de una técnica ancestral conocida como “triple escisión”.\nDicho concepto se refería a los “tres yos”, los cuales representan los deseos corruptos y malvados de la persona que practica el autocultivo espiritual. Al deshacerse de los tres yos, se podía alcanzar la auténtica esencia de uno mismo.\nSin embargo, como emisaria del cielo y de las tres lunas, Zibai jamás había albergado malos deseos en su corazón, así que, por más que lo intentara, no lograba deshacerse de sus tres yos mortíferos.\nSu amigo no le dio ninguna importancia a aquel asunto y se marchó como si nada, no sin antes dejarle unas palabras: “La voluntad del cielo nunca permanece fija; las nubes blancas pueden cambiar y adoptar el aspecto de un perro gris”.\nEn aquel entonces, ella aún no sabía que, durante el largo viaje que tenía por delante guiando a la humanidad, tendría que dejarse influenciar imperceptiblemente por las emociones humanas.\nTampoco sabía que, en un futuro aún más lejano, cuando presenciara con sus propios ojos cómo el castigo divino caía sobre la nación que tanto apreciaba, el resentimiento, el temor y la tristeza roerían su alma como gusanos que devoran huesos.\nEn ese instante, cercenaría sus tres yos mortíferos para abandonar su antiguo yo, pasar desapercibida entre los mortales y conservar un as en la manga con el que vengarse de los cielos.\nPero como decía el dicho: “La voluntad del cielo nunca permanece fija; las nubes blancas pueden cambiar y adoptar el aspecto de un perro gris”. Fue en ese preciso instante cuando aquella sombra, que siempre la había estado observando, le lanzaría una jaula tanto de compasión como de condena absoluta."
"Context": "Cuando Zibai descendió al mundo mortal en la antigüedad en calidad de emisaria lunar, conoció a un ser de lo más extraordinario.\nTenía forma humana y un rostro fuera de lo normal, pero podía cabalgar sobre las nubes, mover montañas, llenar de agua los mares, hacer temblar la roca y romper el jade en añicos.\nQue un ser poseyera tales poderes divinos sin pertenecer a la estirpe de los ángeles dejó a Zibai sumamente perpleja.\nUn día, ambos acordaron encontrarse en las montañas para practicar magia adéptica, pero cuando llegó la hora acordada, no había ni rastro de él. Lo único que escuchó Zibai fue un retumbante estruendo en el horizonte.\nSiguió aquel ruido y vio entre las nubes a tres siluetas idénticas luchando entre sí.\nEntre el clamor de la batalla, alcanzó a oír débilmente un grito de batalla que resonaba entre las nubes: “¡El Rey Geo, la Estrella del Cielo!”.\nPoco después, la batalla terminó y las tres siluetas volvieron a fusionarse en una sola, tras lo que aparecieron frente a Zibai. Se trataba de aquel amigo suyo.\nZibai sentía una enorme curiosidad. Sin guardarse la información para sí mismo, su amigo tuvo la generosidad de explicarle que se trataba de una técnica ancestral conocida como “triple escisión”.\nDicho concepto se refería a los “tres yos”, los cuales representan los deseos corruptos y malvados de la persona que practica el autocultivo espiritual. Al deshacerse de los tres yos, se podía alcanzar la auténtica esencia de uno mismo.\nSin embargo, como emisaria del cielo y de las tres lunas, Zibai jamás había albergado malos deseos en su corazón, así que, por más que lo intentara, no lograba deshacerse de sus tres yos mortíferos.\nSu amigo no le dio ninguna importancia a aquel asunto y se marchó como si nada, no sin antes dejarle unas palabras: “La voluntad del cielo nunca permanece fija; las nubes blancas pueden cambiar y adoptar el aspecto de un perro gris”.\nEn aquel entonces, ella aún no sabía que, durante el largo viaje que tenía por delante guiando a la humanidad, tendría que dejarse influenciar imperceptiblemente por las emociones humanas.\nTampoco sabía que, en un futuro aún más lejano, cuando presenciara con sus propios ojos cómo el castigo divino caía sobre la nación que tanto apreciaba, el resentimiento, el temor y la tristeza roerían su alma como una gangrena que devora los huesos.\nEn ese instante, cercenaría sus tres yos mortíferos para abandonar su antiguo yo, pasar desapercibida entre los mortales y conservar un as en la manga con el que vengarse de los cielos.\nPero como decía el dicho: “La voluntad del cielo nunca permanece fija; las nubes blancas pueden cambiar y adoptar el aspecto de un perro gris”. Fue en ese preciso instante cuando aquella sombra, que siempre la había estado observando, le lanzaría una jaula tanto de compasión como de condena absoluta."
},
{
"Title": "Historia del personaje (3)",
@@ -1229,7 +1229,7 @@
},
{
"Title": "Historia del personaje (4)",
"Context": "En realidad, la Adeptus Yegua Blanca que aparece en la mayoría de los mitos de Liyue siempre ha sido Zichiao, el tercer yo mortífero cercenado por Zibai.\nElla es el “corcel blanco que luchó junto al Rey Geo” del que tanto hablan los ancianos de la Aldea Chingtsé.\nElla es la “hija del tiempo” de la que hablan los habitantes del Valle Chenyu.\nElla es la “Yegua de Celadón Irisáureo” de la purificación del Tao Dou de los Ocho Adeptos.\nTambién es la Adeptus Yegua Blanca que, según la genealogía de la familia Lu, “cruzó una brecha temporal de quinientos años”.\nYa durante la Guerra de los Arcontes, el Arconte Geo la liberó de la pintura sobre seda de Zhanzhu, el Devorador de la Luna y estableció con ella un contrato para que lo ayudara en la batalla.\nSin embargo, las huellas que el tiempo había dejado en ella afectaron inexplicablemente al antiguo Arconte Geo.\nAsí pues, tras la Guerra de los Arcontes, Zichiao, consciente de la amenaza que representaba, se recluyó en las montañas y nunca más volvió a aparecer ante los mortales.\nSin embargo, la Adeptus tenía un carácter libre y despreocupado, y le encantaba hacer alarde de sus poderes ante los humanos. Como la vida de estos no superaba los cien años, apenas se vio afectada por el paso del tiempo.\nPor eso, de vez en cuando aparecía ante los mortales que necesitaban ayuda. Por un lado, les ayudaba a salir del apuro en el que se encontrasen y, por otro, les contaba historias de antes de que el cielo se derrumbara y la tierra se hundiera, con la intención de que dichas historias no se perdieran.\nSi lo que escribían las generaciones futuras no cumplía con sus expectativas, probablemente le echaría un vistazo y lo tiraría a la basura.\nAl fin y al cabo, era como un caballo salvaje que galopaba libremente por la naturaleza, sin nada que pudiera frenar sus pasos libres y despreocupados.\nAunque había nacido a raíz de la muerte de Zibai, nunca consideró estar destinada a llevar una brida, ni tampoco iba a permitir que Zibai o cualquier otra persona la atara con unas riendas.\nEstaba lista para lanzarse grácilmente en cualquier momento al fin de los tiempos y, “¡zas!”, a convertirse en una nube de polvo que brilla con una luz dorada."
"Context": "En realidad, la Adeptus Yegua Blanca que aparece en la mayoría de los mitos de Liyue siempre ha sido Zijiao, el tercer yo mortífero cercenado por Zibai.\nElla es el “corcel blanco que luchó junto al Rey Geo” del que tanto hablan los ancianos de la Aldea Chingtsé.\nElla es la “hija del tiempo” de la que hablan los habitantes del Valle Chenyu.\nElla es la “Yegua de Celadón Irisáureo” de la purificación del Tao Dou de los Ocho Adeptos.\nTambién es la Adeptus Yegua Blanca que, según la genealogía de la familia Lu, “cruzó una brecha temporal de quinientos años”.\nYa durante la Guerra de los Arcontes, el Arconte Geo la liberó de la pintura sobre seda de Zhanzhu, el Devorador de la Luna y estableció con ella un contrato para que lo ayudara en la batalla.\nSin embargo, las huellas que el tiempo había dejado en ella afectaron inexplicablemente al antiguo Arconte Geo.\nAsí pues, tras la Guerra de los Arcontes, Zijiao, consciente de la amenaza que representaba, se recluyó en las montañas y nunca más volvió a aparecer ante los mortales.\nSin embargo, la Adeptus tenía un carácter libre y despreocupado, y le encantaba hacer alarde de sus poderes ante los humanos. Como la vida de estos no superaba los cien años, apenas se vio afectada por el paso del tiempo.\nPor eso, de vez en cuando aparecía ante los mortales que necesitaban ayuda. Por un lado, les ayudaba a salir del apuro en el que se encontrasen y, por otro, les contaba historias de antes de que el cielo se derrumbara y la tierra se hundiera, con la intención de que dichas historias no se perdieran.\nSi lo que escribían las generaciones futuras no cumplía con sus expectativas, probablemente le echaría un vistazo y lo tiraría a la basura.\nAl fin y al cabo, era como un caballo salvaje que galopaba libremente por la naturaleza, sin nada que pudiera frenar sus pasos libres y despreocupados.\nAunque había nacido a raíz de la muerte de Zibai, nunca consideró estar destinada a llevar una brida, ni tampoco iba a permitir que Zibai o cualquier otra persona la atara con unas riendas.\nEstaba lista para lanzarse grácilmente en cualquier momento al fin de los tiempos y, “¡zas!”, a convertirse en una nube de polvo que brilla con una luz dorada."
},
{
"Title": "Historia del personaje (5)",