完成6.5角色元数据

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2026-04-30 20:15:33 +08:00
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"Title": "Historia del personaje (1)",
"Context": "La primera vez que Varka se presentó al examen de caballero siendo joven, tumbó de asombro (y también literalmente) a todos los examinadores.\nSin embargo, justo cuando estaba lleno de confianza y listo para recibir su nombramiento oficial como caballero, una carta de rechazo hizo añicos todas sus ilusiones.\n“Estimado Varka: En primer lugar, gracias por participar en el examen. Tanto su destreza como su deseo de convertirse en caballero nos han causado una profunda impresión.\nSin embargo, tras una exhaustiva deliberación, lamentamos informarle que...”.\nVarka no siguió leyendo. Arrugó la carta y la tiró a la papelera. Luego sacó una hoja en blanco y comenzó a planear su siguiente paso.\nEsa noche, el anterior Gran Maestro y antiguo Caballero del Diente de León, Valentín, sufrió una emboscada a manos de un maleante cuando volvía a casa tras haber bebido.\nSus escoltas fueron derrotados uno por uno, dejando a Valentín solo frente al agresor, a quien observaba con una mezcla de admiración y estupefacción.\nLa admiración se debía a que era mucho más fuerte de lo que había imaginado, y a que había sido capaz de planificar y ejecutar un asalto en menos de medio día, lo cual era verdaderamente impresionante.\nLa estupefacción se debía a la absurda declaración que hizo: si los Caballeros de Favonius ni siquiera podían proteger a su Gran Maestro, ¿cómo iban a proteger Mondstadt? ¡Sería mejor que le dieran el trabajo a él!\n“¿Acaso no terminaste de leer la carta que te escribí?”.\n“¿Eh? ¿Para qué voy a leer entera una carta de rechazo?”.\n“Es que las cosas importantes suelo ponerlas en la posdata”.\nPor suerte, Valentín ya tenía la intención de hablar con Varka en persona, tal como había escrito en la posdata de su carta. Sin embargo, Varka había convertido sus ideas en acciones demasiado rápido, lo cual adelantó considerablemente el encuentro entre ambos.\nAsí que, tras hacer que sus acompañantes volvieran en sí y disculparse con cada uno de ellos, Varka se marchó con Valentín a tomar la segunda ronda de copas de la noche y, de paso, escuchar las razones de su rechazo.\nLos dos hablaron largo y tendido mientras bebían, pero en resumen, la conclusión fue muy simple: el viento que nace libre no debería confinarse tan pronto entre los muros de la ciudad.\nValentín opinaba que, mejor que quedarse a proteger Mondstadt y vigilar los alrededores, Varka debería salir al mundo, recorrer las distintas naciones y explorar mares y montañas.\nComo rezaba un antiguo proverbio: “Solo tras interpretar mil melodías puede un bardo crear una composición extraordinaria; solo tras contemplar mil espadas puede un herrero forjar un arma excepcional”.\n“Por no hablar de que... si te obligara a estar sentado en una oficina durante tres años... o incluso tres meses, ¡seguro que presentarías tu renuncia de inmediato!”.\nAnte los comentarios de Valentín, Varka se rio a carcajadas mientras bebía vino y dijo: “Probablemente solo aguantaría tres días”.\n“Por eso, prefiero que encuentres la razón por la que quieres convertirte en caballero”, dijo Valentín, y prosiguió con gesto serio: “No quiero que lo hagas por una especie de anhelo, y mucho menos por haber escuchado la historia de un bardo. Así que, cuando encuentres esa razón, regresa a Mondstadt”.\nAl día siguiente, Varka emprendió su viaje en busca de esa razón por la que el viento libre aceptaría quedarse en la ciudad... la razón para convertirse en un caballero.\n“... Podría ocurrir que, por cumplir con tus obligaciones de caballero, te encontrases teniendo que hacer un día tras otro el trabajo que más odias”.\nCon la brisa marina ligeramente salada del Puerto Dornman acariciándole el rostro y el sol saliendo lentamente por el horizonte, el joven entrecerró los ojos y rememoró las palabras llenas de sabiduría del viejo caballero:\n“... Podría ocurrir que, por cumplir con tus obligaciones de caballero, tuvieras que renunciar a tu orgullo y tu honor”."
"Context": "La primera vez que Varka se presentó al examen de caballero siendo joven, tumbó de asombro (y también literalmente) a todos los examinadores.\nSin embargo, justo cuando estaba lleno de confianza y listo para recibir su nombramiento oficial como caballero, una carta de rechazo hizo añicos todas sus ilusiones.\n“Estimado Varka: En primer lugar, gracias por participar en el examen. Tanto su destreza como su deseo de convertirse en caballero nos han causado una profunda impresión.\nSin embargo, tras una exhaustiva deliberación, lamentamos informarle que...”.\nVarka no siguió leyendo. Arrugó la carta y la tiró a la papelera. Luego sacó una hoja en blanco y comenzó a planear su siguiente paso.\nEsa noche, el anterior Gran Maestro y antiguo Caballero del Diente de León, Valentín, sufrió una emboscada a manos de un maleante cuando volvía a casa tras haber bebido.\nSus escoltas fueron derrotados uno por uno, dejando a Valentín solo frente al agresor, a quien observaba con una mezcla de admiración y estupefacción.\nLa admiración se debía a que era mucho más fuerte de lo que había imaginado, y a que había sido capaz de planificar y ejecutar un asalto en menos de medio día, lo cual era verdaderamente impresionante.\nLa estupefacción se debía a la absurda declaración que hizo: si los Caballeros de Favonius ni siquiera podían proteger a su Gran Maestro, ¿cómo iban a proteger Mondstadt? ¡Sería mejor que le dieran el trabajo a él!\n“¿Acaso no terminaste de leer la carta que te escribí?”.\n“¿Eh? ¿Para qué voy a leer entera una carta de rechazo?”.\n“Es que las cosas importantes suelo ponerlas en la posdata”.\nPor suerte, Valentín ya tenía la intención de hablar con Varka en persona, tal como había escrito en la posdata de su carta. Sin embargo, Varka había convertido sus ideas en acciones demasiado rápido, lo cual adelantó considerablemente el encuentro entre ambos.\nAsí que, tras hacer que sus acompañantes volvieran en sí y disculparse con cada uno de ellos, Varka se marchó con Valentín a tomar la segunda ronda de copas de la noche y, de paso, escuchar las razones de su rechazo.\nLos dos hablaron largo y tendido mientras bebían, pero en resumen, la conclusión fue muy simple: el viento que nace libre no debería confinarse tan pronto entre los muros de la ciudad.\nValentín opinaba que, mejor que quedarse a proteger Mondstadt y vigilar los alrededores, Varka debería salir al mundo, recorrer las distintas naciones y explorar mares y montañas.\nComo rezaba un antiguo proverbio: “Solo tras interpretar mil melodías puede un bardo crear una composición extraordinaria; solo tras contemplar mil espadas puede un herrero forjar un arma excepcional”.\n“Por no hablar de que... si te obligara a estar sentado en una oficina durante tres años... o incluso tres meses, ¡seguro que presentarías tu renuncia de inmediato!”.\nAnte los comentarios de Valentín, Varka se rio a carcajadas mientras bebía vino y pensó: “Probablemente solo aguantaría tres días”.\n“Por eso, prefiero que encuentres la razón por la que quieres convertirte en caballero”, dijo Valentín, y prosiguió con gesto serio: “No quiero que lo hagas por una especie de anhelo, y mucho menos por haber escuchado la historia de un bardo. Así que, cuando encuentres esa razón, regresa a Mondstadt”.\nAl día siguiente, Varka emprendió su viaje en busca de esa razón por la que el viento libre aceptaría quedarse en la ciudad... la razón para convertirse en un caballero.\n“... Podría ocurrir que, por cumplir con tus obligaciones de caballero, te encontrases teniendo que hacer un día tras otro el trabajo que más odias”.\nCon la brisa marina ligeramente salada del Puerto Dornman acariciándole el rostro y el sol saliendo lentamente por el horizonte, el joven entrecerró los ojos y rememoró las palabras llenas de sabiduría del viejo caballero:\n“... Podría ocurrir que, por cumplir con tus obligaciones de caballero, tuvieras que renunciar a tu orgullo y tu honor”."
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"Title": "Historia del personaje (2)",